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junio 15, 2010 / lostmyprincipios

Culpable!

Culpable!… por colaboración activa con corruptos y especuladores…

Culpable!… por avaricia, codicia y “diseñitis”…

Culpable!… por no actuar con responsabilidad social…

Culpable!… por tener como cliente a un 3% de la población mundial…

Culpable!… por no querer ver la realidad…

Culpable!… Culpable!… Culpable!…

(…)“por lo menos un 60 por 100 del crecimiento de la ciudad (México) es el resultado de la acción de la gente, especialmente mujeres, que levantan con esfuerzo sus viviendas en las zonas periféricas sin servicios”(…)

Priscilla Conelly

junio 15, 2010 / lostmyprincipios

Generalidades

Es evidente que vivimos tiempos de cambio, en todos los ámbitos, en todas las escalas. La Arquitectura como actividad profesional no es una excepción, las formas “tradicionales” de ejercer esta actividad están en entredicho o en extinción. La formación que reciben los nuevos arquitectos, en el mejor de los casos, es anacrónica y mimética con unas formas y técnicas que no son suficientes para los nuevos retos que se abren ante nosotros.

En primer lugar debemos admitir nuestra responsabilidad y evidente colaboración en los problemas de la vivienda y el urbanismo actuales. Corrupción, recalificaciones, burbuja inmobiliaria, baja calidad constructiva, elevadas remuneraciones, excesiva distancia con el usuario final, la “creatividad” primando sobre la funcionalidad, desprecio por la normativa…

Somos responsables de no poner freno a la usurpación en la toma de decisiones por políticos y codiciosos en cuestiones fundamentales para la habitabilidad (macro, urbanismo, y micro, vivienda)

La continuidad de esta profesión es lo que esta en juego: si no demostramos nuestra utilidad para la sociedad, en su conjunto no para especuladores y “piratas” únicamente, retrocederemos a épocas feudales, donde unos pocos(antes masones, ahora el “star system” de la arquitectura) construirán únicamente para el poder de turno (monarquías, iglesia, terratenientes, etc., ahora grandes corporaciones), mientras que el elemento masivo y básico de construcción del espacio, la vivienda, será relegada a un segundo plano de atención, bajando su calidad, condiciones de higiene y seguridad… pensándolo bien… no esta muy lejos de nuestra realidad actual… por primera vez en la Historia de la Humanidad mas de la mitad de la población mundial vive en “ciudades” y abunda mas la infravivienda que los “chales adosados”…

¿Somos técnicos, artistas o bufones de corte?

Hemos sido parte del problema,¿podremos ser parte de la solución?

“Hambre” (Josep Renau)

junio 15, 2010 / lostmyprincipios

Antecedentes

-Inicios de Arquitectura

-Los proyectos estrella: el hito-cada 500 años- vs. la “Masa” (vivienda)

-Roma: el imperio y las ciudades: impuestos, control y el loteo de la tierra, la cuadricula vs. La “choza circular”… caída y retorno a campo.

-Formas tradicionales de producción arquitectónica: colectividades y cooperación

-La propiedad de la tierra: terrenos comunales productivos

-ciudades vs. campo (huertos en ciudad…)

-la era del consumo: “fin ultimo” …II G.M.

(Intercambio y reciprocidad VS. acumulación)

¿Siempre se ha construido así? ¿Desde cuando hay Arquitectos? ¿Desde cuando empresas constructoras? ¿ Siempre el suelo ha tenido propietario?…

Y es que conviene no olvidar ciertas cosas,”«Arquitectura» proviene del griego «αρχ» (arch), cuyo significado es «jefe\a, quien tiene el mando», y de «τεκτων»(tekton), es decir «constructor o carpintero»”… podemos aceptar que es una figura que existe desde antiguo, pero es única y exclusivamente la acción de construir la que genera la demanda de la figura del arquitecto, no el diseño banal, vacío de contenido, las recalificaciones, las ansias de lucro o el engaño.

Otro factor importante es entender como en la Antigüedad, los grandes hitos arquitectónicos se producían de otra forma y con otros “tiempos”. En primer lugar los edificios singulares (templos, termas, basílicas…) o los “proyectos estrella” (Partenón, Panteón, Santa Sofía…), eran realmente singulares, en el tiempo y el espacio, con intervalos de hasta 500 años, pudiendo invertir en su construcción décadas, incluso siglos. Así mismo la carga simbólica de estos edificios era altísima, siendo prácticamente imposible comprender su concepción sin considerar la situación política y social en la que se produjeron ( el Partenón y la victoria sobre Persas,…). ¿Desaparecían estos “maestros de obra” hasta el siguiente hito arquitectónico? Probablemente no, seguramente ejercitarían sus “músculos” en lo que siempre ha sido, y siempre será, una necesidad básica de la Humanidad, el refugio, la vivienda. Años y años depurando técnicas constructivas, mejorando poco a poco las soluciones hasta optimizarlas al máximo de sus posibilidades.

Otra cuestión fundamental seria la relación campo-ciudad. Seria interesante revisar el caso de Roma como capital del Imperio, un “gran estomago” al que se debía alimentar, se rompió el equilibrio productivo entre cuidad y campo, convirtiéndose en un ciclo lineal. La acumulación y centralización de un inmenso poder produjo una metrópolis jamás vista hasta entonces ( de miseria, desigualdades, hacinamiento, pobreza…) que demandaba una cantidad ingente de recursos, incluyendo el trafico de seres humanos, para ello se organizo un sistema de ciudades para controlar el imperio ( y cobrar impuestos por supuesto), ciudades con trazados militares, en las que la tierra fue repartida entre los veteranos de las legiones, grandes extensiones de tierra privatizadas por orden del “dios-emperador” de turno en una meticulosa cuadricula que no dejaba lugar a la duda, “desde esta línea mío, hasta ella tuyo”.

Tras la caída del Imperio Romano llego el declive de las ciudades, muchas de ellas fueron abandonadas o redujeron drásticamente su población, produciéndose un éxodo desde las ciudades al campo. ¿Por que? Cuando desaparece el “poder” que mantenía estas ciudades, que soportaba su crecimiento a costa de terceros damnificados, estas no son viables, no son “sostenibles”, básicamente por que establecen ciclos lineales, a los que hay que aportar, materias, energía, personas, para su mantenimiento, frente a los ciclos cerrados en equilibrio dinámico.

Durante el periodo de decadencia de las ciudades como consecuencia de la caída del Imperio Romano, las comunidades rurales, pertenecían a la Tierra ( y por extensión al señor feudal que la poseía) y su existencia estaba íntimamente ligada a ella. Las técnicas de construcción se perdieron o empobrecieron y el acto de construir fue realizado, no por primera vez en la historia, de manera asociativa, colaborando en el levantamiento de la vivienda de otros vecinos de la comunidad. Tampoco debemos olvidar que los pueblos poseían terrenos, comunales, que eran trabajados y cultivados por todos. En las ciudades amuralladas existían grandes superficies no edificadas, huertos y cultivos, espacios “vacíos” pero no por ello no productivos o sin contenido. Este concepto de “espacio publico productivo”, que permitía la subsistencia en caso de malas cosechas o catástrofes naturales, ha desaparecido prácticamente.

Es pertinente señalar que la propiedad de la tierra es un concepto relativamente reciente, en comparación con la existencia misma de la Tierra, que normalmente su aparición o cambio de propietario ha estado asociado a la violencia ( guerras de conquista, procesos colonialistas, revoluciones, cambios de régimen,… ) y, por lo tanto, es mutable y cuestionable.

En estos momentos no hallamos inmersos en una cultura consumista, el la que todo ( si, todo, no nos engañemos ) es un producto, con un valor asociado, y el fin ultimo de nuestra sociedad es consumir estos lo mas rápido posible para poder consumir el siguiente. La vivienda no ha escapado a este proceso, y millones de personas en el mundo viven en las periferias urbanas en condiciones intolerables, fuera del sistema capitalista.

Vista aérea, Medellín (Colombia)

Consumismo: “El Consumismo puede referirse tanto a la acumulación, compra o consumo de bienes y servicios considerados no esenciales, promueve la adquisición competitiva de riqueza como signo de status y prestigio dentro de un grupo social.

(…)

La palabra consumismo proviene del latín «consumĕre» que significa gastar o destruir.”

Marvin Harris:

“Tras la aparición del capitalismo en la Europa occidental, la adquisición competitiva de riqueza se convirtió una vez más en el criterio fundamental para alcanzar el status de gran hombre. Sólo que en este caso los grandes hombres intentaban arrebatarse la riqueza unos a otros, y se otorgaba mayor prestigio y poder al individuo que lograba acumular y sostener la mayor fortuna. Durante los primeros años del capitalismo, se confería el mayor prestigio a los que eran más ricos pero vivían más frugalmente. Más adelante, cuando sus fortunas se hicieron más seguras, la clase alta capitalista recurrió al consumo y despilfarro conspicuos en gran escala para impresionar a sus rivales. Construían grandes mansiones, se vestían con elegancia exclusiva, se adornaban con joyas enormes y hablaban con desprecio de las masas empobrecidas. Entretanto, las clases media y baja continuaban asignando el mayor prestigio a los que trabajaban más, gastaban menos y se oponían con sobriedad a cualquier forma de consumo y despilfarro conspicuos. Pero como el crecimiento de la capacidad industrial comenzaba a saturar el mercado de los consumidores, había que desarraigar a las clases media y baja de sus hábitos vulgares. La publicidad y los medios de comunicación de masas aunaron sus fuerzas para inducir a la clase media y baja a dejar de ahorrar y a comprar, consumir, despilfarrar o gastar cantidades de bienes y servicios cada vez mayores. De ahí que los buscadores de status de la clase media confirieran el prestigio más alto al consumidor más importante y más conspicuo.”

junio 15, 2010 / lostmyprincipios

Arquitectura de consumo

-conceptos :bien libre, bien económico, bien de consumo

-valor de uso y valor de cambio

-el cambio de movimiento moderno: la IMAGEN, el rechazo a la historia, la desaparición de lo “local”

-publicidad y arquitectura: el “estilo internacional”

-la casa productiva…

En esta sociedad consumista la arquitectura es un producto más. Los arquitectos generalmente se abstraen de planteamientos políticos, económicos o sociales, refugiándose en argumentos abstractos, teórico-intelectuales, como la belleza, mientras el capitalismo aplica conceptos pura y únicamente económicos a la producción arquitectónica.

Entender que la vivienda es un bien de primera necesidad, básico para el desarrollo humano, y que por lo tanto su valor debe estar protegido de procesos especulativos, debe formar parte indispensable de todo proyecto, construido o no.

Es primordial otorgar valor de uso, en lugar de valor de cambio, a la vivienda, asi como recuperar el simbolismo de esta ( todavía presente en otras culturas). Quizá seria razonable eliminar determinados productos del mercado, o, visto lo visto, destruir los “mercados de valores”, que sistemáticamente trituran y abandonan por el camino a la gran mayoría de la población mundial, que no tiene acceso a una vivienda digna.

El Movimiento Moderno, con su preocupación obsesiva por la imagen y su “matrimonio” con los medios y la publicidad, “tocaron y hundieron” a la arquitectura. El rechazo a la Historia, el destierro de todo rasgo identificador local, la incorporación de técnicas industriales a la construcción, y la necesidad de reconstruir rápidamente media Europa, produjo un estilo aséptico, distante, en el que logros indiscutibles (salubridad, higiene, soleamiento,…) se vieron eclipsados por la monotonía, la indefinición y el hecho de solucionar el problema de la vivienda mediante “grandes contenedores estantería”, desvinculando aun mas a los habitantes de la tierra. (si, la tierra, no el asfalto)

¿Por qué los edificios se fotografían vacíos, sin uso, sin personas, sin amueblar, sin personalizar?

Esta estrecha relación entre Arquitectura y Publicidad generan un estilo único, “internacional”, en el que un edificio es idéntico en Bombay que en Nueva York. La “imagen” del edificio cobra una importancia desmedida, centrando la atención en el recubrimiento, independientemente de que en el interior se reproduzcan una y otra vez las mismas tipologías y soluciones, “aunque el mono se vista de seda, sigue siendo mono”.

Es necesario romper estos “vínculos viciosos”, otorgar a la vivienda un valor de uso exclusivamente, añadiendo el simbolismo perdido, asimismo es necesario recuperar la “vivienda productiva”, con cabida para la economía informal, de subsistencia, y recuperar a las personas como elementos fundamentales, en la personalización de la vivienda, en su cambio a lo largo del tiempo, “vivienda semilla”.

Bien: (…de necesidad vs. …de deseo)

“Un bien es un objeto material o servicio inmaterial cuyo uso produce cierta satisfacción de un deseo o necesidad. Los bienes puede ser bienes libres (o ilimitados) cuyo acceso no es excluible y están disponibles en cantidades arbitrariamente grandes o bienes económicos o escasos que en general existen en cantidades limitadas y su asignación sigue algún tipo de procedimiento económico (mercado, racionamiento, reparto,…).”

Bien de Consumo:

“Son bienes que no buscan producir otros bienes o servicios. Un bien de consumo es aquel que se usa para satisfacer directamente las necesidades específicas del último consumidor que lo demanda y lo adquiere. Ejemplos de bienes de consumo son la vivienda (bien de consumo durable) y la comida (bien de consumo no perdurable).”

A este concepto de “bien”, debemos añadir el de “valor”, para poder intercambiar distintos bienes según algún tipo de procedimiento económico:

Valor de uso:

“El valor de uso de un bien que está determinado por sus condiciones naturales, es la aptitud que posee un objeto para satisfacer una necesidad.”

Valor de Cambio:

“El valor de cambio es cómo se denomina a la proporción en que se intercambian diferentes valores de uso en el mercado. Se considera una mercancía a un bien económico que, además de poseer valor de uso, posee valor de cambio porque su ideal es ser intercambiado por valores de uso diferentes.”

junio 15, 2010 / lostmyprincipios

Profesion sin utilidad = extinción

-cambio en los métodos de actuación: honorarios, reformas, actuaciones micro,

-utilidad para la sociedad: vivienda y urbanismo: somos técnicos

-cambio en centro de atención: ya no estética, si no política, sociología, economía…

Rio de Janeiro

El ejercicio profesional de la arquitectura esta en cuestión. ¿Cual es la visión que tiene la sociedad de este colectivo? ¿ Acuden a un arquitecto cuando tienen un problema con su vivienda o quieren reformarla? ¿ Cual es la opinión generalizada de los honorarios? Etc..

Si no cumplimos la función para la que teóricamente nos hemos formado, dar satisfacción a la necesidad fundamental de una vivienda digna, ¿acaso tenemos cabida en esta sociedad?…

¿Qué pasara cuando la elite deje de demandar edificios hito? ¿Qué pasa cuando la maquinaria especulativa se “para” y deja de demandar la construcción de nuevas “viviendas de consumo” que se quedaran vacías?

Pues que nos quedamos sin trabajo, que los estudios cierran o reducen drásticamente su actividad, que las oposiciones, antes denigradas por una gran mayoría, están masificadas, que salvo los trabajos en curso o pendientes casi no existen nuevos encargos…

Porque nos equivocamos de cliente!!!… nos olvidamos de las personas… de lo micro… y ahora no demandan nuestros servicios, y con razón!

Es prioritario cambiar nuestro enfoque profesional, se ha terminado, para el que lo creyese alguna vez, el “arquitecto príncipe”, por encima de todo y de todos, ese semi-dios siempre relacionado con el poder y el dinero. Es la hora de cambiar el traje negro, a lo “men in black” por el mono de trabajo, de abandonar el diseño grafico de paneles por la “acción” a pie de obra, de olvidarse de los honorarios desorbitados y las formas de comportamiento de “elite intelectual”, somos técnicos, que no es poco. Debemos olvidar la satisfacción egocéntrica y masturbatoria de contemplar “tu nueva creación”, para ensuciarnos las manos en pequeñas reformas que devuelvan dignidad a la vivienda, generalmente mal diseñada y mal construida.

Es el milenio de la actuación “micro”, de la pequeña escala y la gente, si, de la gente que habita los artefactos que construimos, de nuevas formulaciones urbanísticas no basadas en procesos especulativos, esta es nuestra “responsabilidad social”, demostrar que “otras formas de habitar son posibles”, que existen otros modelos a los aplicados hasta ahora, que, en definitiva, debemos proponer y generar esperanza… es la hora de las utopías… de nuevo…

Y es que en este proceso de crítica y propuesta utópica debemos desplazar el centro de atención, actualmente en cuestiones estéticas o estilísticas, y aceptar que toda producción que tenga que ver con las formas de habitar es un acto político, social, económico y moral, con consecuencias reales en la vida cotidiana de la gente. No podemos aislar el acto creativo-proyectual del medio en el que se desarrolla y evidentemente la forma en la que entendemos las relaciones humanas se ve reflejada en este.

La arquitectura será política, social, productiva, local, participativa, colaborativa o no será…

No debe existir ningún proyecto ajeno a la realidad. No posicionarse es posicionarse.

junio 15, 2010 / lostmyprincipios

Casas para las personas por las personas

-Procesos participativos: la vivienda personalizada: la tipología ha muerto!

-Autoconstrucción/ construcción compartida: poner limite a las constructoras y sus beneficios

-productos no finales: la mutabilidad incorporada a la vivienda

-la economía informal: la vivienda productiva, el barrio resiste…asociación de células…

Los procesos proyectuales deben cambiar. La vivienda no puede ser diseñada desde la distancia y la indefinición. La tipología esta muerta, esa simplificación ya no es útil, produce mas problemas que soluciones, los cambios en la sociedad se producen a mayor rapidez que la “adaptación del tipo”. Las necesidades de la vivienda han cambiado, como se vive en ellas también y por supuesto quienes las habitan. Los usuarios finales deben participar en los procesos, en la toma de decisiones de lo que será su vivienda. Debemos “abrir” estos procesos, hacerlos mas accesibles y comprensibles.

Esto mismo es aplicable a las técnicas de construcción. Existen posibilidades para limitar el papel de las constructoras, reduciendo así sus inmensos beneficios hoy “desaparecidos”, introduciendo la autoconstrucción, parcial o total, en el desarrollo de las viviendas. Existen múltiples ejemplos en esta dirección, en Madrid, sin ir mas lejos, la experiencia, aunque olvidada, es extensa durante la posguerra.

Además de incorporar a las personas a los procesos de diseño y construcción, debemos introducir la “mutabilidad” y el tiempo como factores de diseño, incorporando espacios que serán absorbidos por las necesidades de los usuarios (“vivienda semilla”). La modificación de los proyectos, su adaptación y transformación debe ser entendida como un elemento enriquecedor del espacio edificado, aportando heterogeneidad al rigor y monotonía del diseño inicial. Los cascos históricos, que tanto apreciamos y protegemos, son el resultado de continuas transformaciones, durante siglos, no el de un proyecto único, ejecutado de una sola vez.

Otro elemento imprescindible en la vivienda debe ser la productividad. Al eliminar espacios y características de la vivienda que permitían desarrollar una economía informal o de subsistencia se depende totalmente del “sistema macro-económico”, con las nefastas consecuencias que eso tiene para una gran mayoría de la población. No se trata, en principio, de lograr una vivienda autarquía, si no de lograr que la vivienda vuelva a ser un elemento productivo, incorporando huertos, sistemas de producción energética, espacios para desarrollar actividades económicas, talleres y, por que, no cuadras. La asociación y la solidaridad de estas “células productivas” podría desarrollar relaciones economicas que permitiran suavizar los efectos de una crisis “macro-económica”, absorbiendo cantidades de parados, produciendo alimentos, generando pequeños negocios, etc.…

junio 15, 2010 / lostmyprincipios

Nuevas Formas de habitar

-la cultura del “re”… reutilizar, reusar, reformar, reciclar…

-nuevos sistemas constructivos, materiales, tecnologías…

-deconstrucción antes que construcción

-el suelo público debe ser productivo

Algo ha salido mal… la forma en la que habitamos este planeta está destruyéndolo y destruyéndonos. La mentalidad extractora, consumista y despilfarradora nos ha llevado a un punto de no retorno. “Esta sociedad no vuela porque no esta construida de acuerdo a las leyes de la aerodinámica (…) empezamos a ver que realmente caemos y que el suelo esta mas cerca de lo que pensábamos”. Se impone un cambio cultural profundo, en nuestra forma de relacionarnos con el medio en el que vivimos, las formas de producción, el tratamiento de los residuos, etc.

Un cambio hacia la “cultura del re”, transformando y procesando las materias ya extraidas de la tierra, prolongando su vida util con nuevos usos o aplicaciones, reutilizando, parcial o totalmente, estructuras ya construidas, reusando elementos, como vehiculos, que ya son habitaculos o utilizando sus piezas para construir piezas de mayores proporciones. Reformando las viviendas ya construidas, antes que proyectar nuevas.

Esto lleva consigo el desarrollo de nuevas tecnicas y procesos constructivos, que es necesario estudiar y experimentar. El uso de estos materiales y tecnicas no debe significar improvisación, imprecisión y construccion deficiente.

Debemos estar dispuestos a demoler controladamente, reutilizando todos los elementos posibles, antes que a seguir construyendo, hasta urbanizar toda la superficie terrestre.

-concepto de propiedad: recursos: suelo/ vivienda

-experiencias: Medellín, Curitiba, Marinaleda, Comunidades (Fndo. Castillo), Quinta Monroy. Iquique.2004(Alejandro Aravena), Ayuda Mutua (Uruguay)